Viceministro de Asuntos Exteriores, Datuk Lukanisman Awang Sauni
KUALA LUMPUR, 5 feb (NNN-BERNAMA) — Malasia se mantiene firme en la defensa de su soberanía y sus derechos nacionales, incluso en el Mar de China Meridional. El gobierno rechaza de manera explícita cualquier reivindicación excesiva basada en el mapa de la Línea de Nueve Puntos de China, una postura que reitera su compromiso con el orden marítimo internacional.
El viceministro de Asuntos Exteriores, Datuk Lukanisman Awang Sauni, declaró que Malasia no reconoce ninguna reivindicación que se superponga con las áreas marítimas del país. Estas áreas están definidas con precisión en el Nuevo Mapa de Malasia de 1979, documento que constituye la base legal de su posición.
El funcionario aseguró que el gobierno continuará presentando notas de protesta diplomática formal en caso de intrusiones de buques o activos pertenecientes a cualquier país. Esta medida se enmarca en una política de respuesta sistemática para defender los intereses nacionales.
El gobierno mantiene su compromiso inquebrantable de salvaguardar la soberanía y los intereses nacionales ante cualquier interferencia. Actuará de conformidad con el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (UNCLOS 1982), que considera el pilar del orden marítimo global.
Malasia también reafirma su compromiso activo con las negociaciones para establecer un Código de Conducta en el Mar de China Meridional (COC). Su objetivo estratégico es prevenir conflictos y gestionar tensiones en la zona, y no limitarse a crear un documento meramente resolutivo.
“Las disputas marítimas deben resolverse exclusivamente a través de los mecanismos pacíficos previstos por el derecho internacional, incluida la UNCLOS 1982”, declaró Lukanisman en el Parlamento. “Malasia se compromete a trabajar incansablemente para garantizar que se finalice un Código de Conducta sustantivo y eficaz”.
El viceministro afirmó que Malasia rechaza categóricamente la noción de que “la fuerza hace el derecho” en el sistema internacional. En su lugar, mantiene un firme compromiso con el multilateralismo, el diálogo y la primacía del derecho internacional como bases de la convivencia global.
Malasia cultiva relaciones diplomáticas neutrales, basadas en principios y de respeto mutuo con todas las grandes potencias, incluido Estados Unidos. Esta política se ejecuta sin comprometer en ningún momento la independencia y la autonomía de su política exterior.
Sobre la cuestión palestina, Lukanisman reiteró que Malasia se mantiene firme e incondicional en su apoyo a la causa. Para el gobierno, el problema palestino no es una cuestión religiosa, sino fundamentalmente una crisis humanitaria y de derechos humanos de proporciones históricas.
“Al explicar nuestra postura, Malasia ha optado por una estrategia prudente de no brindar un apoyo inmediato y acrítico a todas las iniciativas”, afirmó. “Estamos realizando una evaluación exhaustiva de cualquier plan para garantizar que realmente proteja los derechos inalienables del pueblo palestino”.
El viceministro dejó claro que Malasia no comprometerá sus principios fundamentales solo para obtener un asiento en la mesa de negociaciones. No lo hará si participar en dichas conversaciones no garantiza de manera tangible una verdadera justicia y una solución duradera para el pueblo palestino.
Lukanisman también indicó que la política exterior malasia se opone de manera consistente a cualquier injerencia extranjera en los asuntos internos de otros países. Esta postura de no intervención se aplica también a las acciones y sanciones internacionales contra Venezuela.
Añadió que todas las cuestiones de soberanía territorial, incluyendo casos como el de Groenlandia, deben resolverse de manera pacífica. Cualquier solución debe ajustarse estrictamente a los principios y mecanismos establecidos por el derecho internacional.
Finalmente, declaró que Malasia continuará fortaleciendo y ampliando su papel de liderazgo en plataformas multilaterales clave. Entre ellas destacan las Naciones Unidas, la ASEAN, la Organización de Cooperación Islámica y el Movimiento de Países No Alineados.
El objetivo estratégico es utilizar estos foros para garantizar el cumplimiento universal del derecho internacional y promover un orden global más justo. “Malasia seguirá desempeñando su papel como una nación de principios, coherente y predecible”, concluyó el viceministro.
— NNN-BERNAMA
