Indígenas colombianos piden ayuda a la ONU

BOGOTÁ, 26 de junio (NNN-AGENCIAS) — Los pueblos aborígenes colombianos pusieron al tanto al relator especial para pueblos indígenas ONU sobre la grave situación social, económica, de seguridad y sanitaria que atraviesan a raíz de la pandemia.
    
Los indígenas enumeraron en un documento enviado al relator de una serie de fallas de parte del gobierno colombiano frente a la situación de abandono en el que se encuentran varios pueblos en medio de la actual crisis.
    
En dicho mensaje los pueblos originarios denunciaron, entre otras cosas, que el gobierno de Iván Duque hasta ahora no entregó un solo kit de protección de los que anunció hace semanas remitiría a los indígenas para evitar el contagio y propagación de la enfermedad.
   
También advirtieron que la vulnerabilidad y contagio de sus comunidades frente al COVID-19 es mucha más alta frente al resto de la sociedad y citaron como ejemplo que la tasa de mortalidad infantil indígena es 2,79 veces mayor a la del resto del país.
    
Aseguraron, además, que el conflicto armado persiste en sus territorios y que la respuesta del Estado ha sido la de aumentar la presencia de militares en sus áreas, que están resguardadas por la Constitución, así como su autonomía.
    
Se supo de la violación de siete soldados a una niña indígena de 12 años del pueblo embera, al interior de un resguardo en zona rural del departamento de Risaralda (eje cafetero), hecho que conmocionó al país y que el jueves confesaron los agresores.
    
Luis Fernando Arias, consejero de ONIC, reclamó este jueves una “política integral para la atención de los pueblos y comunidades indígenas en el marco de este emergencia social, económica, ecológica y sanitaria”.
    
Según un monitoreo que adelanta la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) entre las misma comunidades, a la fecha ha fallecido por COVID-19 un total de 31 aborígenes pertenecientes a nueve comunidades, en su mayoría de la Amazonia.
    
El reporte que alimenta diariamente la ONIC, con datos de todo el país, advierte hay 988 indígenas positivos, 167 más por confirmar, 537 recuperados y 391.957 familias aborígenes en “alerta por probabilidad de contagio”.
    
Arias precisó que los pueblos originarios donde hay mayor vulnerabilidad frente a la pandemia son aquellos que se ubican en los departamentos de Amazonas (sur), Nariño (suroeste), Atlántico (norte) y en Bogotá donde hay el mayor número de contagiados, así como aquellos asentados en zonas de frontera.
    
“Esta pandemia ha puesto en grave riesgo de supervivencia a los pueblos indígenas en Colombia que deben afrontar la pandemia de la guerra, de la desidia, del abandono y de la orfandad institucional”, subrayó el consejero de la ONIC.
    
Frente a las denuncias y reclamos, Arias y otros dirigentes aborígenes confiaron en que el relator de Naciones Unidas logré lo que sus reclamos internos hasta no obtuvieron: que el Estado colombiano atienda sus pedidos y les ayude a superar la situación.
    
“Esperamos que por parte de la oficina del relator de Naciones Unidas, así como de la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en Colombia, que se puedan recoger las recomendaciones e instar al Estado ha adoptar medidas urgentes encaminadas a proteger la vida e integridad física, cultural y territorial de los los pueblos indígenas”, precisó Arias. (ANSA).
— NNN-AGENCIAS

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