África podría ser la próxima frontera de crecimiento para Malasia

Por Wan Muhammad Aslah Wan Razali

KUALA LUMPUR, 29 abr (NNN-BERNAMA) — Malasia debería considerar a África como su próxima frontera de comercio e inversión, dado que la diversificación hacia los mercados emergentes adquiere una importancia creciente en medio de la incertidumbre global, según Aida Azmi, codirectora general y socia de PEMANDU Associates.

Foto de archivo: BERNAMA

Señaló que las inversiones directas de Malasia en el extranjero ascienden actualmente a unos 660.000 millones de ringgits (RM), concentrándose la mayor parte en mercados consolidados como la ASEAN, Estados Unidos (EE. UU.) y China. Si bien esta situación resulta eficiente, dicha concentración también conlleva riesgos.

Por consiguiente, África emerge como una opción estratégica para la diversificación y el crecimiento a largo plazo, afirmó durante una entrevista en el programa ‘The Nation’ de Bernama TV, celebrada aquí el martes.

“Si la ASEAN representó nuestra historia de crecimiento hace 30 años, África podría ser la próxima frontera hacia la que miremos en busca de crecimiento”. “Por lo tanto, la diversificación es clave”, aseveró, señalando que las empresas deberían ver los nuevos mercados como una oportunidad para distribuir el riesgo mediante un análisis minucioso y una planificación estratégica más sólida.

Aida indicó que África, con una población superior a los 1.400 millones de habitantes y un producto interno bruto (PIB) combinado que supera los 3 billones de dólares estadounidenses, ofrece un gran potencial a largo plazo; se proyecta que su población alcance los 2.500 millones de personas para el año 2050.

Asimismo, advirtió que los inversores no deberían tratar a África como un mercado único, haciendo hincapié en que el continente se compone de 54 países, cada uno con dinámicas económicas, oportunidades y entornos regulatorios distintos.

Entre las regiones más prometedoras, citó a África Oriental como una de las zonas de más rápido crecimiento, registrando un crecimiento real del PIB de entre el 6 y el 8 %, cifra superior al promedio mundial, que ronda el 3 %.

En cuanto a las oportunidades sectoriales, Aida señaló que la agricultura sigue siendo un pilar fundamental, ya que emplea a cerca del 60 % de la fuerza laboral africana y contribuye con alrededor del 20 % al PIB. Añadió que más del 60 % de las tierras cultivables no explotadas del mundo se encuentran en África.

“Por consiguiente, no solo tiene la capacidad de alimentar el futuro, sino también de impulsar el futuro. En términos de recursos para la agricultura y para la generación de energía, nos referimos a las tierras raras y a los minerales… África cuenta con cerca de 6 billones de dólares estadounidenses en reservas y depósitos en esas áreas”, afirmó.

Aida señaló que las empresas malasias podrían aprovechar la propia experiencia de desarrollo del país —en materia de industrialización, urbanización y transformación económica— para sacar partido de las oportunidades presentes en los mercados africanos.

“Hace treinta años, Malasia también era considerada un mercado emergente de alto riesgo; miren dónde nos encontramos hoy. Aquellos inversores pioneros que apostaron por nosotros disfrutan ahora de los frutos de su esfuerzo”, comentó.

Asimismo, indicó que el éxito en África requerirá una cuidadosa selección de mercados, el establecimiento de sólidas alianzas locales y un compromiso a largo plazo. Añadió que Malasia ya posee una presencia consolidada en África a través de los sectores del petróleo y el gas, las materias primas, la infraestructura y la hostelería; no obstante, resulta necesario adoptar un enfoque más coordinado y basado en plataformas para ampliar el alcance de la participación futura.
— NNN-BERNAMA

Related Articles