BAMAKO, 26 abr (NNN-TELESUR) — El Ejército Mayor General de las Fuerzas Armadas de Malí confirmó el sábado que grupos armados calificados como “terroristas” lanzaron una ofensiva coordinada contra múltiples posiciones militares en la capital, Bamako, y en diversas localidades del interior del país.

Según el comunicado oficial, los “grupos armados terroristas” intentaron atacar varias ciudades del país, pero sufrieron “reveses inmediatos” ante la “respuesta profesional” del Ejército, en el contexto de una ofensiva secesionista en el norte del país. Agregó que los asaltantes sufrieron pérdidas, aunque sin precisar las ciudades donde se libraron los combates.
Este mismo día, el Frente de Liberación del Azawad (FLA), que reclama esa amplia región del norte, anunció el inicio de la “batalla de la liberación” y aseguró haber tomado el control de la ciudad estratégica de Kidal. Mientras otros grupos armados, supuestamente vinculados a Al Qaeda, atacaron la capital, Bamako, y ciudades cercanas.
La nota del Ejército maliense del sábado añade que las operaciones de rastrillaje continúan y que la situación “está totalmente bajo control”. Por lo que llaman a la población a mantener la calma y a no difundir vídeos ni mensajes de propaganda destinados a generar inquietud general.
Desde primeras horas de la mañana, residentes de la capital reportaron fuego sostenido de armas automáticas y armamento pesado. El epicentro de los enfrentamientos en Bamako parece ser el Aeropuerto Internacional Modibo Keïta, situado a unos 15 kilómetros del centro, el cual se encuentra adyacente a una base aérea estratégica utilizada por la Fuerza Aérea maliense. Testigos presenciales informaron sobre el despliegue de helicópteros militares sobrevolando los barrios cercanos, mientras el Estado Mayor instaba a la población a “mantener la calma y estar alerta”.
La actual crisis es un nuevo capítulo de un conflicto que se remonta a 2012. Lo que comenzó como una rebelión tuareg y yihadista por la autonomía del norte de Malí ha evolucionado en una compleja red de insurgencias que ahora involucra a grupos afiliados al Estado Islámico y Al Qaeda. A pesar de las intervenciones internacionales previas y los acuerdos de paz de 2015, actualmente colapsados, la situación de seguridad se ha deteriorado drásticamente.
Analistas advierten que esta escalada no es aislada, ya que tanto Níger como Burkina Faso están experimentando cifras récord de ataques, convirtiendo a la región del Sahel en una de las zonas más inestables del mundo.
— NNN-TELESUR
