NACIONES UNIDAS, 15 abr (NNN-TELESUR) — La misión permanente de la República Islámica de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) formalizó el martes una demanda de indemnización contra cinco países de la región: Baréin, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Jordania. Teherán responsabiliza directamente a estas naciones por su participación y facilitación en la ofensiva ejecutada por Estados Unidos e Israel contra el territorio iraní.

El embajador permanente de Irán, Amir Saeid Iravan, denunció que estos Estados incurrieron en actos internacionalmente ilícitos, quebrantando sus obligaciones soberanas y los principios elementales del derecho internacional. Según la declaración oficial, esta complicidad activa en la agresión regional genera una responsabilidad internacional ineludible que obliga a los señalados a reparar plenamente los perjuicios ocasionados por sus acciones.
La exigencia de Teherán contempla la compensación total por todos los daños materiales y morales derivados de las hostilidades. El diplomático iraní enfatizó que el uso de territorios o capacidades logísticas regionales para apoyar la ofensiva de Washington y Tel Aviv constituye una violación a la seguridad colectiva, por lo cual los países involucrados deben asumir las consecuencias financieras y legales de su alineamiento con las potencias agresoras.
Esta acción legal ante la ONU marca una nueva fase en la estrategia de defensa de la República Islámica, que busca sentar un precedente sobre la responsabilidad de los Estados que facilitan ataques externos contra naciones vecinas. La demanda de indemnizaciones se suma a las denuncias previas de Irán sobre la pérdida de soberanía de dichos gobiernos ante la influencia de actores externos en Asia Occidental.
La agresión iniciada el 28 de febrero pasado, ejecutada por EE.UU. e Israel, registra 3.375 fallecidos, entre ellos 383 menores de edad, tras 39 días de ataques. La ofensiva no solo atacó instalaciones clave como la terminal de la Isla de Kharg, el campo South Pars, el puente B1 Karaj-Teherán y la escuela Shajareh Tayyebeh, sino que afectó una vasta red de infraestructura vital en todo el país, paralizando servicios de energía, salud y transporte.
Expertos en derecho internacional destacan que las demandas de responsabilidad estatal por complicidad en actos de agresión representan un mecanismo jurídico relevante para disuadir la facilitación de operaciones militares ilegales, aunque advierten que su efectividad depende de la voluntad política de la comunidad internacional y de los mecanismos de aplicación del Consejo de Seguridad de la ONU. Organismos de derechos humanos han reiterado su llamado a todas las partes para que respeten escrupulosamente el derecho internacional humanitario, protejan a la población civil y garanticen el acceso seguro de la ayuda humanitaria a las zonas afectadas.
— NNN-TELESUR
