YAKARTA, 26 feb (NNN-VNA) — Indonesia está intensificando su estrategia de autonomía tecnológica tras la firma de un acuerdo marco de cooperación entre el Fondo de Inversión Nacional Danantara y Arm Limited en Londres, bajo la supervisión del presidente Prabowo Subianto.

El acuerdo, firmado el 23 de febrero, marca un nuevo avance en el ambicioso objetivo de construir una industria nacional de semiconductores. En la ceremonia participaron el ministro de Inversiones y Política Downstream, Rosan Roeslani, y el ministro Coordinador de Economía, Airlangga Hartarto, junto con varios miembros del gabinete.
Según Hartarto, la colaboración con Arm es una continuación de las directrices del presidente Subianto para impulsar la autonomía tecnológica, garantizando al mismo tiempo la seguridad alimentaria y energética. Arm fue seleccionada debido a su posición de liderazgo en el diseño de chips, dominando aproximadamente el 96% del mercado de chips para automóviles y cerca del 94% del mercado de diseño de chips para centros de datos e inteligencia artificial.
Las autoridades indonesias consideran esta colaboración como un “eslabón clave” en la cadena de valor de los semiconductores, un sector de alto valor agregado esencial para dominar la tecnología. Según el plan, seis industrias estratégicas serán seleccionadas para el desarrollo de chips aplicados, con el objetivo de formar un ecosistema local de semiconductores.
Uno de los puntos clave del acuerdo es un programa de formación a gran escala para unos 15.000 ingenieros indonesios en el ecosistema Arm, mediante capacitación en el extranjero, la llegada de expertos a Indonesia y la creación de módulos especializados en diseño de chips. El objetivo a largo plazo es dominar la tecnología de diseño de semiconductores de próxima generación y mejorar la capacidad industrial del país.
Este movimiento se produce en un contexto en el que muchos países compiten por desarrollar sus capacidades en semiconductores para reducir su dependencia de tecnologías extranjeras. Si tiene éxito, Indonesia podría convertirse en un nuevo centro de diseño de chips en el sudeste asiático, elevando su posición en la cadena de valor tecnológica global.
— NNN-VNA
