Nueva manifestación en Luanda por aumento de tarifas de combustible

LUANDA, 28 jul (NNN-PRENSA LATINA) — Una nueva protesta ciudadana contra el aumento del precio del diésel tuvo lugar el sábado en Luanda, marcando la tercera marcha del mes en contra de la medida adoptada por las autoridades a inicios de julio. Según el superintendente jefe de la Policía Nacional, Nestor Goubel, la movilización transcurrió sin heridos ni detenidos.

Durante una comparecencia en la Televisión Pública de Angola, Goubel indicó que las organizaciones de la sociedad civil que participaron mantuvieron inicialmente el orden y siguieron la ruta aprobada por el gobierno provincial, que partía del cementerio de Santa Ana con destino al Parque de las Escuelas.

Sin embargo, en un punto del recorrido, algunos manifestantes intentaron desviarse hacia el Parque 1 de Mayo, una zona no autorizada para concentraciones. Ante esto, la Policía intervino para redirigir la marcha, sin emplear fuerza física.

“Nuestra misión es garantizar la tranquilidad y la seguridad ciudadana. Siempre actuaremos con calma, pero si se violan las normas o se cometen actos violentos, ese actuar calmado podría llegar a su límite. No habrá una próxima ocasión”, advirtió Goubel en el programa televisivo.

Durante el intento de desvío, algunos individuos prendieron fuego a contenedores de basura e incitaron al desorden público, acciones que fueron rápidamente contenidas.

A pesar de la movilización, los manifestantes no lograron acceder a sitios simbólicos como la Asamblea Nacional o el Parque 1 de Mayo, ya que el gobierno provincial no autorizó los recorridos solicitados.

El aumento del precio del diésel a 400 kwanzas por litro (unos 44 centavos de dólar) ha provocado un alza significativa en el costo del transporte público, afectando directamente a la población de bajos ingresos.

Aunque las principales asociaciones y cooperativas de transporte anunciaron una huelga para los días 28, 29 y 30 de julio, su concreción parece incierta. Factores como la falta de cohesión entre los conductores, el distanciamiento de algunos taxistas que utilizan gasolina (menos afectados por la medida), y los diálogos establecidos entre autoridades municipales y transportistas han debilitado la convocatoria.

Las protestas de julio reflejan un creciente descontento social en torno al costo de vida, en un contexto de inflación persistente y desigualdad económica.
— NNN-PRENSA LATINA

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