NACIONES UNIDAS, 7 jun (NNN-UNIS) — Delimitar zonas de pesca, prohibir el uso de redes de malla, reducir los vertidos de contaminantes y las emisiones de CO2, son algunas de las medidas a las que se ha comprometido el gobierno para proteger este patrimonio mundial tras meses de diálogo entre el gobierno, científicos, organizaciones medioambientales y la agencia de la ONU para la ciencia.

Australia se ha comprometido a implementar un plan de acción para proteger la Gran Barrera de coral. Así lo ha comunicado la ministra australiana de Medio Ambiente a través de una carta enviada esta semana a la directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Audrey Azoulay.
La decisión ha sido celebrada por la Organización tras años de alertar al Gobierno australiano sobre los peligros de continuar permitiendo prácticas como la pesca de redes de malla.
Azoulay explicó que habían dado con medidas concretas para proteger la Gran Barrera de coral a partir de datos científicos. “Me alegro de que este diálogo continuo entre nuestros expertos y las autoridades australianas se traduzca en compromisos formales”, declaró la directora.
En 2021, en vista de datos muy preocupantes sobre el estado de conservación del sitio, los expertos de la Organización recomendaron su inscripción en la Lista del patrimonio mundial en peligro, una advertencia que parece haber causado efecto.
En marzo de 2022, una misión conjunta de la UNESCO y de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza viajó a la Gran Barrera para ampliar los estudios y dialogar con todas las partes implicadas: poderes públicos, investigadores y organizaciones de la sociedad civil.
En su informe, los expertos confirmaron que la Gran barrera de coral, se encontraba en una situación alarmante y amenazada a la vez por la contaminación, la sobrepesca y el calentamiento del agua.
Las dos organizaciones señalaron que la puesta en marcha de medidas correctivas de forma urgente podría lograr la conservación del sitio. Además, concretaron diez acciones a las autoridades australianas.
A partir de los resultados de la misión, se instauró un diálogo incesante entre los expertos de la UNESCO y las autoridades australianas para comenzar a implementar las medidas prioritarias, siguiendo un plan de acción y un calendario preciso.
— NNN-UNIS
