NACIONES UNIDAS, 9 mar (NNN-XINHUA) — La representante especial del secretario general de la ONU para Afganistán, Roza Otunbayeva, dijo el miércoles que 28 millones de afganos, que representan dos tercios de la población del país, necesitarán asistencia humanitaria vital este año.
La necesidad humanitaria costará un total de 4.620 millones de dólares, lo que representa el mayor recurso que se solicita para un país en la historia, dijo la funcionaria en una reunión del Consejo de Seguridad.
Casi la mitad de la población afgana, es decir, 20 millones de personas, sufren niveles críticos de inseguridad alimentaria, aseguró, y agregó que 6 millones están a un paso de la hambruna.
“Nuestra acción humanitaria se ve desafiada por un creciente entorno complejo de acceso y seguridad”, explicó Otunbayeva.
Las prohibiciones de la Administración talibana contra las mujeres que trabajan en organizaciones no gubernamentales (ONG) no son los únicos obstáculos graves para llegar a las poblaciones vulnerables, dijo, y expresó su preocupación de que “las prohibiciones también lleguen a las mujeres locales que trabajan para la ONU”.
La interdicción de trabajar para ONG, junto con la prohibición de que las mujeres accedan a la educación superior, tendrá graves consecuencias para la población afgana y también afectará la relación de los talibanes con la comunidad internacional, indicó Otunbayeva.
Advirtió, asimismo, que “es probable que disminuya la financiación para Afganistán” si no se les permite trabajar a las mujeres.
Otunbayeva también señaló que la entrega de ayuda humanitaria se ve afectada por la creciente preocupación sobre la amenaza inminente de la rama afgana del Estado Islámico o ISIL-K, un tema que la comunidad internacional tiene en común con las autoridades de facto en Afganistán y que requerirá una atención más concertada y unida de los Estados miembros.
— NNN-XINHUA
