Indonesia avanza un plan regional para la crisis en Myanmar

BANGKOK, 25 de febrero (NNN-TELESUR) — Los esfuerzos diplomáticos por resolver la crisis política en Myanmar ganaron fuerzas este miércoles, mientras continúan las protestas en Rangún y otras ciudades en rechazo a la intervención de los militates que tomaron el control del Gobierno y arrestaron a la lideresa Aung San Suu Kyi.

El ministro de Exteriores indonesio, Retno Marsudi, visitó la capital tailandesa, Bangkok, dentro de sus esfuerzos por coordinar una respuesta regional a la crisis desencadenada por la intervención castrense el 1 de febrero en Myanmar.

También viajó a la vecina Tailandia el ministro de Exteriores nombrado por el nuevo gobierno militar de Myanmar, el coronel retirado del Ejército, Wunna Maung Lwin, quien habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a divulgar la información, según comunicó una fuente del gobierno tailandés.

De acuerdo con lo expresado por otro funcionario tailandés, Wunna Maung Lwin se reunió con el ministro tailandés de Exteriores, Don Pramudwinai, y con el primer ministro del país, Pramudwinai, otro jefe militar que asumió el gobierno tras un golpe militar.

Al inicio se desconocía si Marsudi se había reunido también con el diplomático birmano.

Indonesia y los miembros de la Asociación de Países del Sureste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés) quieren conseguir algunas concesiones de la cúpula militar de Myanmar para rebajar las tensiones y evitar más violencia.

El grupo regional, integrado también por Tailandia y Mynamar, cree que el diálogo con los generales es un método más eficaz para lograr concesiones que otros métodos más agresivos como las sanciones, defendidas por las naciones occidentales.

Las protestas este miércoles en Myanmar se desarrollaron con las tomas de las calles de las principaless ciudades de Myanmar en señal de rechazo contra el control ejercido por los miltares y contra la violencia policial.

En Rangún, los grupos étnicos minoritarios han sido lo protagonistas de las manifestaciones que exigen, además del fin del régimen militar y la liberación de los presos políticos, una república federal y fin de la constitución vigente aprobada en 2008.

En Mandalay, segunda ciudad más poblada, estudiantes, monjes y profesores hicieron una sentada, mientras que, en otro punto citadino, los familiares de Wai Yan Tun, uno de los jóvenes fallecidos por la violencia policial con solo 16 años, hicieron una ceremonia.

Las protestas se han dirigido a diferentes puntos de la urbe, como las embajadas. Hasta la embajada de Indonesia llegaron centenares de personas para exigir que no se reconozca como Gobierno legítimo a la nueva junta militar.

La presión internacional contra el control del Gobierno por los militares birmanos se mantiene. Más de 130 grupos civiles enviaron una carta abierta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidiendo un embargo armamentístico global a Myanmar.
— NNN-TELESUR

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