Human Rights Watch exige fin del corte de agua por Turquía en Siria

NUEVA YORK, 1 de abril (NNN-HISPANTV) — HRW denuncia el corte de agua de civiles en el noreste de Siria por parte de Turquía y las fuerzas apoyadas por su gobierno, e insta a Ankara a poner fin a tales actos.

“En medio de una pandemia global (del nuevo coronavirus), las autoridades turcas han estado cortando el suministro de agua a las regiones más presionadas en Siria”, ha criticado el martes Michael Page, subdirector para la región de Asia Occidental de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

El Ejército turco y los grupos armados que respalda tomaron el control de la planta de agua potable de Aluk —que atiende a 460 000 personas en la provincia de Al-Hasaka— durante su ofensiva en el noreste de Siria en octubre de 2019.

La oenegé ha recordado que las autoridades turcas han interrumpido el bombeo de agua varias veces desde el comienzo del año, con la última interrupción el 29 de marzo.

Unicef denuncia que el corte del suministro de agua potable por parte de las fuerzas apoyadas por Turquía pone en peligro la vida de unos 460 000 sirios.

Como consecuencia, Human Rights Watch ha alertado de “las terribles condiciones” a las que se ven abocados medio millón de personas, obligados, ha denunciado la ONG, a beber agua de lavado que contiene gusanos y a convivir con aguas residuales a su alrededor.

“Es probable que estas condiciones se exacerben con el corte del suministro de agua, y solo pondrán a la población en mayor riesgo de contraer coronavirus”, ha agregado.

Ante tal panorama, HRW ha exigido a las autoridades turcas “hacer todo lo posible para reanudar inmediatamente el suministro” de agua a las regiones afectadas.

La planta de Aluk está ubicada cerca de la frontera sirio-turca y es la principal fuente de abastecimiento de agua potable de la ciudad de Al-Hasaka y de las zonas residenciales circundantes, como Tal Tamer, así como de los campamentos de Al-Hol y Al-Arisha.

Esta medida de Ankara viola los derechos humanos y las leyes de la guerra que establecen que todas las partes en un conflicto deben proteger los objetos indispensables para la supervivencia de la población civil, incluidos los necesarios para la distribución del agua y el saneamiento.

Damasco ha reprochado a Ankara su conducta hostil en las zonas septentrionales de Siria y ha exigido a las Naciones Unidas que condenen los crímenes de Ankara y tomen medidas inmediatas para garantizar el suministro de agua potable a los civiles sirios residentes de Al-Hasaka.
— NNN-HISPANTV

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