La situación humanitaria en Venezuela continúa deteriorándose

NACIONES UNIDAS, 8 de noviembre (NNN-UNIS) — Millones de personas no pueden acceder al mínimo de alimentos, agua y atención médica, asegura el coordinador del socorro de emergencia de la ONU, que señala que “sólo una solución política puede detener el sufrimiento en Venezuela”.

El coordinador de la ayuda de emergencia de la ONU visita un hospital en Caracas que atiende las necesidades sanitarias de un millón de personas. (Foto: OCHA/Gema Cortes)

El responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, acaba de concluir una visita de tres días a Venezuela en la que ha sido testigo de la situación humanitaria que vive el país.

“Durante mi primera visita a Venezuela, he visto cómo las mujeres, los hombres, los niños y las niñas se enfrentan cada día a retos abrumadores para sobrevivir. Millones de personas no pueden acceder al mínimo de alimentos, agua y atención médica. La situación continúa deteriorándose”, señala Lowcock en un comunicado de prensa.

La gran mayoría de los venezolanos se han visto afectados por la crisis política y económica en la que fue el país más rico de América Latina. Una enorme contracción económica exacerbada por la hiperinflación ha provocado una situación difícil para la gente en todo el país.

Entre sus principales observaciones en el terreno, destaca el hecho de que el sistema de salud está al borde del colapso y que muchos hospitales carecen de la infraestructura básica de agua y electricidad.

Pero, el coordinador humanitario también ha podido constatar la solidaridad del pueblo venezolano.“Los pacientes hospitalizados, muchos de los cuales ya están gravemente enfermos, corren un alto riesgo de perder la vida a causa de las nuevas infecciones que están adquiriendo mientras están en el hospital, ya que no es posible realizar una limpieza y desinfección básica. Todo esto se ve agravado por la falta de medicamentos y la escasez de médicos y enfermeras para administrarlos. Las enfermedades prevenibles, como el paludismo y la difteria, han vuelto con mucha fuerza. Las personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y lactantes, niños y niñas y personas en situación de discapacidad se encuentran entre los más vulnerables”, afirma Lowcock.

“A pesar de la gravedad de la situación, también me ha impresionado la solidaridad de las personas que se apoyan mutuamente. El personal y los pacientes del hospital José Gregorio Hernández, que visité, me dijeron que los medicamentos son escasos, que los apagones han causado que sólo una quinta parte del hospital tenga electricidad, que el agua llega sólo dos días a la semana, y que cuando lo hace, algunas de las tuberías oxidadas y rotas desprenden un hedor desagradable que persiste en todo el hospital. Me dijeron que algunos trabajadores del hospital gastan más de su salario mensual sólo para ir a trabajar”.

Algunas estimaciones sugieren que 4,5 millones de venezolanos viven actualmente fuera del país, la mayoría de ellos en otros países de América Latina y el Caribe. Muchas de estas personas se arriesgan a realizar viajes peligrosos, enfrentándose a la explotación sexual, la trata y el abuso.

El alto funcionario de la ONU destaca que, en sus reuniones con miembros del Gobierno y de la Asamblea Nacional, ha encontrado que, pese a las divisiones políticas, hay una voluntad común de abordar la situación humanitaria.

Ambas partes, además, “han apoyado plenamente” el Plan de Respuesta Humanitaria, elaborado este año por las Naciones Unidas, y se han comprometido a seguir respaldándolo.

Tendremos que encontrar una manera de liberar los recursos venezolanos para contribuir más a la acción humanitaria.

“Todas las partes deben respetar nuestro enfoque humanitario de principios y no manipular la asistencia basada en las necesidades. El sufrimiento humano no es un arma política. Seguiremos monitoreando la prestación de asistencia para asegurarnos de que ésta se presta de manera transparente y en conformidad con evaluaciones independientes”, declaró.

Pero Lowcock destaca que “sólo una solución política puede detener el sufrimiento en Venezuela”.

Mientras llega tal solución, las Naciones Unidas seguirán prestando ayuda a los más vulnerables de acuerdo con los principios de imparcialidad, independencia y neutralidad.
— NNN-UNIS

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