WASHINGTON, 17 abr (NNN-CUBADEBATE) — Washington intensificó el miércoles la presión sobre Teherán con el anuncio de una nueva ofensiva económica, tras el fracaso de las conversaciones de paz celebradas en Islamabad. El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, advirtió que su país mantendrá el bloqueo en el estrecho de Ormuz “el tiempo que sea necesario”, mientras deja abierta la opción de una salida diplomática si Irán modifica su postura.
En este sentido, Hegseth indicó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha lanzado la denominada operación Furia Económica, destinada a endurecer al máximo la presión financiera sobre la República Islámica mediante la ampliación de sanciones secundarias, el congelamiento de activos en el exterior y la restricción del acceso de entidades iraníes al sistema financiero internacional.
Finalmente, el secretario de Defensa señaló que Irán puede optar por un “futuro próspero” si retoma las negociaciones de buena fe, pero si rechaza esa vía, enfrentará no solo el cerco naval, sino también posibles ataques contra su infraestructura energética y eléctrica, así como medidas adicionales para limitar su capacidad de exportación de petróleo y derivados.
Analistas en relaciones internacionales advierten que esta escalada de presión económica y militar podría tener repercusiones significativas en los mercados energéticos globales y en la estabilidad regional del Golfo Pérsico, mientras que organismos multilaterales han reiterado su llamado a todas las partes para que prioricen el diálogo constructivo y eviten medidas que puedan agravar las tensiones en un contexto ya de por sí frágil.
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