China y Rusia vetan el uso de escoltas armadas a buques mercantes en el estrecho de Ormuz

NACIONES UNIDAS, 8 abr (NNN-UNIS) — China y Rusia bloquearon el martes en el Consejo de Seguridad un proyecto de resolución que “alentaba” el uso de escoltas armadas a buques mercantes en el estrecho de Ormuz y solicitaba únicamente el cese de los ataques de Irán a infraestructuras civiles en los países del Golfo. La resolución, presentada por los países del Golfo, obtuvo 11 votos a favor, dos abstenciones (Pakistán y Colombia) y los votos en contra de Rusia y China, que al ser miembros permanentes del Consejo ejercieron su derecho a veto, impidiendo la aprobación del texto.

Una panorámica de la reunión del Consejo de Seguridad. (Foto de archivo: ONU/Eskinder Debebe)

La guerra comenzó el 28 de febrero pasado cuando Israel y Estados Unidos iniciaron bombardeos masivos contra Irán, quien respondió atacando países del Golfo Pérsico que albergan bases militares estadounidenses y bloqueando el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. El proyecto de resolución, sometido a votación por el ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, y copatrocinado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, solo recogía una mención a los ataques contra infraestructuras de esos países sin mencionar las de Irán.

En su explicación de voto, el embajador ruso, Vassily Nebenzia, afirmó que su país rechaza los ataques a todos los objetivos civiles tanto en Irán como en los países de la región, pero que no podía apoyar un texto que representaba “un precedente peligroso para la ley internacional del mar, para cualquier esfuerzo de paz, así como para la autoridad del Consejo de Seguridad”. Nebenzia explicó que el proyecto presentaba “las acciones de Irán como la única fuente de desestabilización, ignorando por completo las causas reales de la crisis: los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní”, y advirtió que el texto “da carta blanca para continuar con actos agresivos y una mayor escalada”.

Por su parte, el embajador chino, Fu Cong, respaldó el veto de Moscú y defendió el de su país al subrayar que el texto “no logra capturar las causas profundas del conflicto de manera integral y equilibrada”. “Estados Unidos e Israel son los instigadores de este conflicto. La razón fundamental de la interrupción de la navegación en el estrecho de Ormuz son las acciones militares ilegales de Israel y Estados Unidos contra Irán”, afirmó. Pekín advirtió que la resolución hubiera “proporcionado una apariencia de legitimidad a operaciones militares no autorizadas” y “otorgado una licencia para usar la fuerza, exacerbando aún más las tensiones”.

El embajador de Pakistán, Asim Iftikhar Ahmad, indicó que su país ha participado activamente en los esfuerzos diplomáticos para evitar mayor pérdida de vidas e infraestructuras civiles críticas, y recordó que la semana pasada China y Pakistán anunciaron una iniciativa de cinco puntos para poner fin a las hostilidades. “Nuestro objetivo es claro: poner fin de forma definitiva a las hostilidades, contener la expansión de este conflicto y evitar nuevas pérdidas de vidas civiles o la destrucción de infraestructuras esenciales”, declaró.

Tras la votación, el ministro de Baréin lamentó que el Consejo no hubiera aprobado el proyecto. “No aprobar esta resolución envía una señal equivocada al mundo: una señal de que las amenazas a las vías navegables internacionales pueden pasar sin que la comunidad internacional tome medidas decisivas”, afirmó. Por su parte, el representante de Estados Unidos, Michael Waltz, sostuvo que “Irán debe dejar de atacar el Golfo” y que “cuando se retrasen los envíos esenciales, el mundo sabrá exactamente quién prefirió la destrucción a la responsabilidad”.

El enviado de Irán, Amir Saeid Iravani, aseguró que el objetivo del proyecto de resolución “era evidente”: encubrir los crímenes de guerra de Israel y Estados Unidos. “Nuestro objetivo son los activos estadounidenses en la región”, aclaró, añadiendo que Irán ha respondido a la agresión con medidas proporcionadas destinadas a impedir el paso de buques vinculados a los agresores, asegurando que los buques no hostiles podrán ejercer libremente su derecho de paso.

Mientras se desarrollaba la votación, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, deploró “la avalancha de retórica incendiaria” utilizada por todas las partes en las últimas semanas, incluidas las amenazas del presidente estadounidense de aniquilar a toda una civilización. “Es repugnante. Llevar a cabo tales amenazas equivaldría a cometer los crímenes internacionales más graves”, indicó Türk.

La portavoz de la ONU en Ginebra, Alessandra Vellucci, señaló que el Secretario General, António Guterres, está “alarmado” por tales afirmaciones e instó una vez más a todas las partes a cumplir con sus obligaciones en materia de derecho internacional. “La infraestructura civil, incluida la infraestructura energética, no puede ser atacada; el derecho internacional humanitario seguiría prohibiendo los ataques contra ellas si se espera que causen daños excesivos e incidentales a la población civil”, recordó.

Analistas internacionales advierten que, si bien el veto refleja profundas divisiones en el Consejo de Seguridad, la comunidad internacional sigue esperando que las gestiones diplomáticas en curso, incluidas las mediaciones de Pakistán y otros actores regionales, logren traducir el alto al fuego temporal en un acuerdo duradero que garantice la seguridad marítima, la estabilidad energética y el respeto a la soberanía de todos los Estados de la región.
— NNN-UNIS

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