ABUYA, 7 abr (NNN-TELESUR) — Al menos siete personas fueron asesinadas y un número no especificado secuestrado tras ataques armados contra dos iglesias en la comunidad de Ariko, estado de Kaduna, en el centro de Nigeria, durante la madrugada del Domingo de Resurrección.
El concejal del distrito de Awon, Mark Bawa, denunció que los agresores llegaron en gran número, rodeando los templos y disparando indiscriminadamente. Los asaltos afectaron directamente a fieles de la Primera Iglesia ECWA y la Iglesia Católica de San Agustín
La falta de cobertura de telecomunicaciones en esta zona rural impidió una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad. Ello permitió que los atacantes operaran por un tiempo prolongado sin encontrar resistencia por parte de las autoridades locales.
La Conferencia Episcopal Católica de Nigeria (CBCN) lamentó el clima de dolor y angustia que atraviesa el país a causa de las actividades de grupos armados y el fenómeno del bandidaje. El presidente de la CBCN, Matthew Man-Oso Ndagoso, vinculó esta crisis de seguridad con «muchos años de mala gestión». Atribuyó esta situación al egoísmo, nepotismo y sectarismo, además de una falta de compromiso real con el bien común de la nación.
Nigeria enfrenta actualmente una compleja crisis de seguridad que incluye bandas criminales dedicadas al secuestro masivo por rescate, y la actividad de grupos terroristas como Boko Haram y el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
En el centro y noroeste del país, los constantes ataques comunales y el avance de grupos ligados al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP) mantienen a la población en una situación de vulnerabilidad extrema.
Residentes de Kaduna confirmaron que la impunidad con que operan estos grupos refleja una estructura estatal debilitada que no ha logrado garantizar la protección de los ciudadanos en sus centros de culto.
— NNN-TELESUR
