DAMASCO, 6 abr (NNN-SANA) — Al menos tres mil 799 civiles, entre ellos 1.000 niños y 377 mujeres, han muerto en Siria como consecuencia de minas y municiones sin detonar desde marzo de 2011, según un informe de la Red Siria para los Derechos Humanos (SNHR).

El documento, publicado con motivo del Día Internacional de Sensibilización sobre las Minas, advirtió que estos artefactos continúan representando una grave amenaza para la población, incluso en zonas donde han cesado las hostilidades.
De acuerdo con los datos, 3.398 civiles fallecieron por minas, incluidos 862 niños y 343 mujeres, mientras que 401 personas murieron por restos de munición en racimo, entre ellas 138 niños y 34 mujeres.
El informe subraya que los niños constituyen cerca del 26 % de las víctimas, lo que refleja el impacto desproporcionado de estos artefactos sobre los grupos más vulnerables.
En cuanto a la distribución geográfica, las mayores cifras de víctimas por minas terrestres se registraron en las provincias de Alepo (814 fallecidos), Raqa (676) y Deir ez-Zor (645), seguidas de Hama, Daraa e Idlib.
Asimismo, la red estimó que alrededor de 10.600 civiles han resultado heridos, muchos de ellos con lesiones graves que requieren prótesis y rehabilitación prolongada.
El informe también alertó sobre un aumento de víctimas tras la caída del antiguo régimen, vinculado al retorno de desplazados y la reanudación de actividades agrícolas, donde se han registrado accidentes durante labores como el arado o la recolección, así como por la manipulación de restos explosivos por parte de menores.
La Red Siria para los Derechos Humanos, fundada en 2011, es considerada una fuente fiable por diversas agencias de Naciones Unidas y organizaciones internacionales.
Cada 4 de abril se conmemora el Día Internacional de Sensibilización sobre las Minas, establecido por la ONU para alertar sobre los riesgos de estos artefactos y promover su eliminación, en un contexto en el que siguen siendo uno de los principales desafíos humanitarios en Siria.
— NNN-SANA
