NACIONES UNIDAS, 4 abr (NNN-TELESUR) — En Haití, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) confirmó la existencia de cuatro casos “fundados” de explotación y abuso sexual cometidos en 2025 por integrantes de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS).
El informe, obtenido por el medio haitiano AyiboPost, detalla que los hechos fueron remitidos al mando de la fuerza, articulada por los EE.UU. para supuestamente hacer frente a la violencia de las pandillas, para su investigación y seguimiento correspondientes.
La portavoz del ACNUDH, Marta Hurtado Gómez, explicó en un correo enviado al referido medio que la MMAS no constituye una fuerza de la ONU. En consecuencia, “es responsabilidad de la misión y de los Estados interesados adoptar las medidas necesarias para sancionar a los responsables de los abusos, asistir a las víctimas y garantizarles el acceso a la justicia”, indicó.
A UN investigation substantiated 4 cases of sexual abuse last year involving foreign troops deployed to Haiti.
Durante la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), desplegada entre 2004 y 2017, 13 denuncias de explotación y abuso sexual fueron registradas solo en 2014, según datos de las Naciones Unidas. Estudios citados por AyiboPost indican que cientos de niños nacieron de niñas y mujeres haitianas víctimas de esos abusos y que no recibieron asistencia de los soldados implicados.
Un informe interno de la ONU, divulgado por una agencia de noticias estadounidense, reveló que al menos 134 soldados de Sri Lanka pertenecientes a la MINUSTAH explotaron a nueve menores haitianos entre 2004 y 2007 en una red de prostitución. Aunque 114 fueron repatriados, ninguno fue procesado penalmente. Estos hechos se suman a la responsabilidad de las fuerzas de paz en la introducción del cólera, enfermedad que afectó a cerca de un millón de haitianos.
En la misión actual, AyiboPost también tuvo conocimiento de una denuncia más de violencia sexual registrada en 2025. Fritznel Pierre, miembro del comité directivo de la MMAS encargado de velar por el respeto de los derechos humanos, confirmó que el caso involucraba a una joven haitiana y a un integrante de la misión. “Eso se confirmó, según la información que tenía”, declaró Pierre, aunque no ofreció más detalles sobre el progreso de la investigación.
En septiembre de 2025, el portavoz del MMAS había calificado como “rumor” y “propaganda” una denuncia de violación ocurrida en el departamento de Artibonite. Hasta el momento, no se ha confirmado si el caso mencionado por Pierre corresponde al mismo incidente.
Según el informe del ACNUDH de febrero de 2026, las víctimas de los casos documentados recibieron asistencia humanitaria a través de un fondo especial en Haití. Sin embargo, la falta de comunicación por parte de la misión ha dificultado conocer el seguimiento de los casos. El portavoz de la fuerza multinacional, Jack Ombaka, no respondió a las solicitudes de comentario antes de la publicación del reporte por el medio haitiano AyiboPost.
En palabras de la portavoz Hurtado Gómez, el estatus de las misiones MMAS y de la fuerza de represión de pandillas (RFA) —ambas autorizadas por las Naciones Unidas pero no pertenecientes a la ONU— implica que la organización “no interviene en los mecanismos de sanción o reparación en caso de violaciones de derechos humanos”.
La funcionaria precisó que, ante denuncias de explotación o abuso sexual, “el MSS-GSF es responsable de realizar una investigación preliminar y tomar medidas contra los presuntos perpetradores”. Entre las acciones posibles se incluyen la suspensión o repatriación de los implicados, así como la asistencia inicial a las víctimas. No se ha confirmado si la actual repatriación de las tropas kenianas forma parte de esas medidas disciplinarias.
En 2025, la policía haitiana también había abierto una investigación sobre un incidente relacionado con la unidad médica del MMAS. En agosto de ese mismo año, la misión multinacional informó sobre la muerte de un agente keniano y un ciudadano haitiano en un accidente con vehículos blindados en la carretera a Kenscoff. Sin embargo, una investigación independiente de AyiboPost determinó que en realidad dos haitianos habían sido asesinados durante el suceso.
Una de las familias afectadas declaró haber tenido que endeudarse para organizar el funeral de su pariente, sin recibir apoyo del MMAS ni del Estado haitiano. Una fuente interna de la misión confirmó la apertura de una investigación para determinar la implicación de los agentes, aunque hasta la fecha no se han divulgado resultados sobre su avance.
Los recurrentes casos de explotación y abuso sexual observados durante operaciones internacionales de seguridad y mantenimiento de la paz continúan cuestionando la eficacia de los mecanismos de control. En su análisis global, el ACNUDH advirtió que la falta de investigaciones y procesamientos efectivos puede favorecer la percepción de impunidad dentro de las misiones internacionales.
Ya en 2008, el organismo había alertado sobre la necesidad de adoptar medidas concretas para proteger los derechos de las víctimas y sancionar a los responsables. Sin embargo, la repetición de denuncias tanto en Haití como en otros escenarios, como la República Democrática del Congo, revela las limitaciones en la aplicación de mecanismos punitivos y de reparación dentro de este tipo de despliegues internacionales.
La incorporación de las primeras tropas chadianas a la fuerza para la represión de pandillas (RFA) en Haití, a comienzos de 2026, aumenta la preocupación de organizaciones de derechos humanos ante la posibilidad de nuevos casos de abuso. Si bien el ACNUDH ha confirmado que el MMAS-RFA cuenta con un mecanismo de denuncia respaldado por organizaciones civiles, AyiboPost aseguró no haber podido verificar su existencia o funcionamiento.
En este contexto, persiste el llamado internacional a garantizar mayores niveles de transparencia, rendición de cuentas y justicia para las víctimas haitianas. Aunque el marco operativo de la misión no pertenece a la jurisdicción directa de la ONU, los principios de derechos humanos universales continúan siendo vinculantes para todos los Estados involucrados.
— NNN-TELESUR
