TEHERÁN, 18 mar (NNN-TELESUR) — El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, afirmó el lunes que el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto a ningún país que busque agredir a Irán, en medio del aumento de tensiones tras los bombardeos del 28 de febrero que causaron la muerte del líder supremo Alí Jameneí, altos mandos militares y civiles.
Baghaei declaró que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará bajo condiciones especiales debido a la “inseguridad creada por Israel y Estados Unidos en la región”. Las fuerzas armadas iraníes controlan completamente el paso estratégico, y “ningún país podrá emplearlo para lanzar ataques contra Irán”. El portavoz sostuvo que Irán tiene derecho a garantizar su seguridad nacional e impedir el uso indebido de la vía marítima por actores agresores.
En paralelo, el Cuartel General Jatam al-Anbia mantiene alerta máxima frente a la presencia naval estadounidense. El presidente Donald Trump llamó a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido a enviar barcos para mantener abierto el estrecho, pero la respuesta internacional ha sido limitada. China afirmó que todas las partes tienen responsabilidad de garantizar suministro energético estable; Alemania descartó participación activa; Australia no enviará buques; y Japón evalúa cómo proteger sus embarcaciones sin despliegue militar.
Unos 1.000 buques petroleros permanecen varados en la zona sin poder atravesar el estrecho, por donde circula aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo.
— NNN-TELESUR
