RDC denuncia graves violaciones de derechos humanos durante el conflicto

KINSASA, 27 feb (NNN-PRENSA LATINA) — El ministro de Derechos Humanos de República Democrática del Congo (RDC), Samuel Mbemba, denunció las violaciones cometidas durante el conflicto en el este del país por la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), apoyada por Ruanda, durante su intervención en el segmento de alto nivel del Consejo de Derechos Humanos celebrado en Ginebra.

Viajeros congoleños llevan sus pertenencias durante la reapertura del puesto fronterizo y centro de tránsito de Kavinvira, Congo-Burundi, ubicado en Uvira, provincia de Kivu del Sur, República Democrática del Congo, el 23 de febrero de 2026. (Foto: REUTERS/Victoire Mukenge)

Mbemba recomendó la adopción de sanciones contra Kigali e insistió en que el silencio de la comunidad internacional respecto a la RDC no es sinónimo de neutralidad, sino de complicidad. En sus palabras, acusó a Ruanda y a la AFC/M23 de haber tomado como rehenes a 30 mil mineros artesanales en Rubaya, obligándolos a producir tres kilogramos de coltán al día, y destacó que en un año de ocupación de varias ciudades del este del país se han cometido 17.015 atentados contra la vida y la integridad física.

“Una mujer violada cada cuatro minutos”, detalló el ministro, y agregó que el conflicto ha provocado el desplazamiento de siete millones de personas. Las cifras reflejan la grave crisis humanitaria que afecta a la región oriental del país, donde los enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas gubernamentales se han intensificado en los últimos meses.

Por su parte, el canciller de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, denunció ante el Consejo lo que denominó la “persistente negación” del derecho a vivir con dignidad y condenó la “marginación” de los tutsis congoleños en el este de la RDC. Kigali llamó a condenar el discurso de odio propagado por representantes congoleños, a exigir responsabilidades por la incitación a la discriminación y la persecución étnicas.

Nduhungirehe mencionó el caso de aldeas enteras supuestamente afectadas por ataques aéreos y drones, casas incendiadas y destruidas, y familias desplazadas por acciones de las Fuerzas Armadas de la RDC con la intención de expulsar a comunidades de sus tierras ancestrales. Sostuvo que estos no son actos de violencia aleatorios, sino una intimidación calculada destinada a la erradicación demográfica.

Como ejemplo, citó las declaraciones en diciembre de 2025 del entonces portavoz de las Fuerzas Armadas de la RDC, general de división Sylvain Ekenge, quien en televisión nacional describió a las mujeres tutsis congoleñas como “malvadas” y advirtió a sus compatriotas varones que nunca se casaran con ellas. Nduhungirehe remarcó que no se trató de un lapsus aislado, sino de discurso de odio institucionalizado, y recordó que Ekenge solo fue suspendido después de que sus comentarios provocaran indignación, sin ser procesado posteriormente.
— NNN-PRENSA LATINA

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