NACIONES UNIDAS, 14 feb (NNN-UNIS) — La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) expresó el jueves su preocupación por el impacto de la crisis energética en Cuba, que está poniendo en riesgo servicios esenciales como la salud, el abastecimiento de agua y la distribución de alimentos en todo el país.Una imagen cotidiana de La Habana. (Foto: ONU Noticias)

En una conferencia de prensa en Ginebra, la portavoz Marta Hurtado advirtió que la escasez de combustible “está poniendo en riesgo servicios esenciales en todo el país”. La situación, explicó, es resultado de múltiples factores: el embargo financiero y comercial de décadas, fenómenos meteorológicos extremos y las recientes medidas de Estados Unidos que restringen los envíos de petróleo a la isla.
Hurtado subrayó que los hospitales enfrentan serias limitaciones operativas. “Las unidades de cuidados intensivos y los servicios de urgencias se encuentran comprometidos, así como la producción y conservación de vacunas, hemoderivados y medicamentos que requieren refrigeración constante”, detalló.
Los apagones también dificultan el suministro de agua, ya que más del 80% de los equipos de bombeo dependen de la electricidad. Ello restringe el acceso a agua potable y afecta las condiciones de saneamiento e higiene.
En el ámbito alimentario, la falta de combustible altera el sistema de racionamiento y la distribución de la canasta básica. Los sectores más vulnerables —beneficiarios de programas sociales como la alimentación escolar, centros de atención a embarazadas y residencias de ancianos— son los más afectados por el desabastecimiento.
La ACNUDH recordó que el acceso a bienes y servicios esenciales (alimentos, agua, medicamentos, combustible y electricidad) es fundamental para garantizar el derecho a la vida y otros derechos humanos básicos. Alertó además de que las sanciones prolongadas generan dificultades económicas que debilitan la capacidad del Estado para cumplir sus obligaciones de protección y asistencia, aumentando el riesgo de tensiones sociales.
El Alto Comisionado, Volker Türk, reiteró su llamado a todos los Estados para que revisen y levanten las medidas unilaterales que afectan de manera amplia e indiscriminada a la población. “Los objetivos políticos no pueden justificar acciones que vulneren los derechos humanos”, subrayó.
— NNN-UNIS
