WASHINGTON, 12 feb (NNN-TELESUR) — La visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a la capital estadounidense desató el martes protestas ciudadanas frente a la residencia Blair House, donde se aloja, en rechazo a su gestión y a las políticas del Gobierno israelí en Gaza y la región.
Netanyahu arribó a la base aérea Andrews y sostuvo un encuentro con los enviados de la Casa Blanca, Jared Kushner y Steve Witkoff. Según su oficina, la reunión abordó detalles de las recientes conversaciones indirectas con Irán, celebradas el fin de semana en Omán.
Antes de viajar, Netanyahu declaró que presentaría a Trump “principios para la negociación”. Medios israelíes señalaron que el mandatario busca asegurar que sus demandas —como limitar el alcance de los misiles iraníes a 300 kilómetros y restringir el financiamiento a Hizbulá y los hutíes— no queden fuera del diálogo con Teherán.
En paralelo, la Administración Trump reanudó en Omán las conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, manteniendo la amenaza de acción militar. El presidente evalúa enviar un segundo portaviones a Medio Oriente para incrementar la presión.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, advirtió que Washington no debe permitir que Netanyahu interfiera en las negociaciones, y subrayó la necesidad de “prudencia”.
La visita coincide con el anuncio de la inauguración de la denominada “Junta de Paz” el 19 de febrero en el Instituto de Paz de Estados Unidos, renombrado recientemente por Trump. La iniciativa genera escepticismo por el historial de intervenciones militares estadounidenses.
Israel mantiene sus operaciones en Gaza, con un saldo de 72.045 palestinos muertos y 171.686 heridos desde octubre de 2023, según cifras locales, y continúa sus ataques en Líbano, Siria y Yemen.
— NNN-TELESUR
