NACIONES UNIDAS, 11 feb (NNN-UNIS) — El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) alertó el martes que la población infantil en Sudán sufre la mayor catástrofe humanitaria del planeta, con niveles de desnutrición aguda que superan los umbrales de hambruna en zonas de Darfur y un sistema de salud colapsado.

La advertencia fue lanzada por el portavoz Ricardo Pires, quien declaró que “no hay niños en el mundo que estén enfrentando lo que enfrentan los niños de Sudán en este momento”. Según nuevos datos, en localidades del norte de Darfur como Um Baru, Kernoi y At Tina, más de la mitad de los niños padece desnutrición aguda grave.
El conflicto armado, que se intensifica tras la caída de Al Fasher, ha desplazado a más de 127.000 personas hacia áreas ya devastadas. “Los niños están atrapados en lo que podría ser la batalla final por Darfur”, señaló Pires, explicando que la inseguridad ha paralizado operaciones humanitarias y obliga a familias a huir de sus hogares por la noche.
La crisis nutricional se ve agravada por un brote de enfermedades prevenibles. La baja cobertura de vacunación, la falta de agua potable y el colapso sanitario —con un 70% de los centros de salud inoperables— convierten infecciones comunes en mortales para los menores desnutridos.
UNICEF advirtió que las condiciones que han llevado a algunas zonas al borde de la hambruna —conflicto, desplazamiento masivo y restricciones de acceso— se repiten en gran parte del país. “Si la hambruna se está gestando aquí, puede extenderse a cualquier lugar al que llegue la guerra. Y esta guerra alcanza casi todo Sudán”, alertó la agencia.
En total, se estima que 33,7 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en Sudán, la mitad de ellas niños. Se prevé que 825.000 menores sufrirán desnutrición aguda severa durante el año.
— NNN-UNIS
