NACIONES UNIDAS, 31 ene (NNN-UNIS) — La situación humanitaria en Colombia se está deteriorando de forma alarmante en varias regiones del país debido a la intensificación de los enfrentamientos entre grupos armados no estatales, según informa la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Los civiles en los departamentos de Cauca, Nariño, Guaviare, Arauca, Chocó y Norte de Santander son cada vez más víctimas de homicidios, secuestros y restricciones severas a su libertad de movimiento, atrapados en medio del conflicto.
El recrudecimiento de la violencia es particularmente grave en la región del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela. Solo en la primera quincena de enero, los enfrentamientos entre facciones armadas se cobraron la vida de más de 60 civiles.
Además, miles de personas se han visto forzadas a desplazarse o permanecer confinadas en sus hogares, lo que les impide acceder a servicios básicos y a la asistencia humanitaria.
“Nuestros colegas humanitarios están profundamente preocupados por los ataques repetidos contra los servicios médicos en Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander, que han dejado a comunidades enteras sin atención esencial”, señaló un portavoz de OCHA.
Paralelamente a la violencia, las emergencias relacionadas con el clima están incrementando las necesidades humanitarias.
Las fuertes lluvias han provocado deslizamientos de tierra e inundaciones en varios departamentos. Un ejemplo dramático es el de la zona rural de Buenaventura, en la región del Pacífico, donde las inundaciones han dejado a más de 15.000 miembros de pueblos indígenas en necesidad urgente de refugio, agua potable, atención sanitaria y alimentos.
La ONU y sus socios humanitarios continúan trabajando con las autoridades para apoyar la respuesta, mejorar el acceso a la ayuda y fortalecer la preparación. Sin embargo, los recursos disponibles son insuficientes para la magnitud de la crisis.
El Plan de Respuesta Humanitaria 2025 para Colombia, a pesar de priorizar las necesidades más graves, recibió apenas una cuarta parte de los 342 millones de dólares requeridos.
Para 2026, la comunidad humanitaria solicita 384 millones de dólares con el objetivo de asistir a 2,6 millones de personas, una fracción de los 6,9 millones de colombianos que actualmente necesitan ayuda. La brecha de financiación amenaza con dejar a millones sin el apoyo vital que requieren para sobrevivir en medio de un cóctel explosivo de violencia y desastres naturales.
— NNN-UNIS
