NACIONES UNIDAS, 9 ene (NNN-UNIS) — La economía mundial crecería un 2,7% en 2026, ligeramente por debajo del 2,8% registrado en 2025 y muy por debajo del promedio prepandémico del 3,2%, según el informe de perspectivas publicado el jueves por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA) de la ONU, que advierte que las crecientes tensiones comerciales, las presiones fiscales y la persistente incertidumbre geopolítica empañan el panorama global.

El documento destaca la resiliencia que ha mostrado la actividad económica pese al aumento de los aranceles, atribuyéndola a la solidez del consumo privado y al descenso de la inflación global. Sin embargo, señala que las debilidades subyacentes, como la inversión moderada y el limitado espacio fiscal, persisten y anuncian un crecimiento más lento que el observado antes de la pandemia.
El impacto total de los aranceles más altos, combinado con las elevadas incertidumbres macroeconómicas, se espera que tenga un efecto mayor durante el presente año.
Las perspectivas regionales son desiguales. Estados Unidos proyecta un crecimiento del 2,0%, mientras que la Unión Europea se desaceleraría al 1,3% y Japón al 0,9%. China, respaldada por medidas de política interna, crecería un 4,6%.
Para América Latina y el Caribe, se espera un leve freno, pasando del 2,4% en 2025 al 2,3% en 2026, impulsado principalmente por el consumo privado y una recuperación gradual de la inversión, aunque enfrentando los impactos de las nuevas medidas arancelarias de Estados Unidos y el alza en los costos del transporte marítimo.
El informe subraya que, pese a la desaceleración general del comercio mundial y los riesgos inflacionarios persistentes, el progreso económico sostenido dependerá de una acción multilateral coordinada, la reconstrucción de la confianza y un renovado compromiso con un sistema comercial abierto y basado en normas.
— NNN-UNIS
