NUEVA YORK, 30 nov (NNN-SANA) — El Representante Permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, condenó el sábado la agresión israelí contra la población de Beit Jinn en la zona rural de Damasco, que dejó 13 civiles muertos y decenas de heridos, calificando el ataque como un crimen de guerra.

Olabi subrayó que Damasco avanza en todos los niveles y no permitirá provocaciones, anunciando que la respuesta se canalizará por vías internacionales, con la protección del pueblo sirio como prioridad. El diplomático afirmó que Siria emplea todos los esfuerzos diplomáticos para aislar a Israel y limitar el apoyo de sus aliados, destacando que en la última sesión del Consejo de Seguridad 15 Estados condenaron las agresiones y defendieron la integridad territorial siria.
El representante sirio enfatizó que la presión diplomática, más que militar, ha generado avances significativos en las relaciones internacionales de Siria y que la cooperación con sus aliados busca impedir que Israel encuentre pretextos para acciones legales, políticas o militares. Sostuvo que estos esfuerzos han dado resultados tangibles en el terreno y aumentan el aislamiento de la ocupación israelí.
Olabi aseguró haber mantenido contactos con varios miembros del Consejo de Seguridad y afirmó que los hechos de Beit Jinn quedarán documentados en los expedientes de la ONU, reiterando los esfuerzos para exigir responsabilidades por crímenes y agresiones reiteradas. Trece civiles fallecieron y decenas, entre ellos varios niños, resultaron heridos en la ofensiva israelí del viernes contra Beit Jinn.
— NNN-SANA
