JERUSALÉN, 29 nov (NNN-HISPANTV) – La Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) destapó el jueves una crisis humanitaria de proporciones catastróficas al confirmar que aproximadamente 32.000 palestinos han sido desplazados forzosamente en Cisjordania ocupada.

Esta cifra representa el mayor éxodo forzado en el territorio desde la guerra de 1967 y marca un punto de inflexión en la estrategia de limpieza étnica implementada por el régimen sionista.
El organismo internacional, mediante un comunicado de emergencia, documentó cómo la metódica destrucción de campos de refugiados históricos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario.
Campos como Yenín, Tulkarem y Nur Shams han sido sistemáticamente destruidos en una campaña diseñada específicamente para consolidar el control sionista sobre territorios palestinos ancestrales.
La estrategia busca fragmentar irreversiblemente la continuidad geográfica de Cisjordania y eliminar la presencia palestina en áreas estratégicas.
Esta denuncia urgente de UNRWA coincide temporalmente con la alarmante aprobación por parte del comité de asuntos exteriores del parlamento israelí de una legislación extremista que elimina todas las supervisiones para la compra de terrenos en Cisjordania.
El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) ha calificado esta medida como “una violación flagrante del Derecho Internacional” y parte esencial de la estrategia sionista para “judaizar” los territorios palestinos ocupados.
La legislación facilita la expulsión sistemática de población nativa palestina y consolida la apropiación ilegal de tierras mediante mecanismos legales diseñados para eludir las convenciones internacionales.
— NNN-HISPANTV
