BANGKOK, 27 ago (NNN-UNIS) — La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) acogió con satisfacción la decisión del Gobierno de Tailandia de permitir que los refugiados de Myanmar trabajen legalmente en el país.

La medida beneficiará a unas 81.000 personas desplazadas que viven en campamentos a lo largo de la frontera, muchos de ellos durante décadas, dependiendo de la ayuda humanitaria.
Casi la mitad de la población refugiada nació en los campamentos, bajo lonas, sin acceso a empleo formal.
La representante de ACNUR en Tailandia, Tammi Sharpe, calificó la decisión como un “punto de inflexión”: “No solo ayuda a los refugiados a mantenerse, sino que también fortalece la economía local y el crecimiento a largo plazo de Tailandia”.
“Al liberar el potencial de estas personas, Tailandia realiza una inversión estratégica en su propio futuro”, afirmó.
Aunque la resolución aplica a un número limitado de personas, ACNUR se comprometió a apoyar al Gobierno tailandés en su implementación y a seguir abogando por una mayor inclusión.
La medida llega en un contexto de recortes severos en fondos humanitarios a nivel global. Para 2025, ACNUR necesita 25,4 millones de dólares para mantener sus operaciones en Tailandia, Camboya, Laos y Vietnam.
La agencia considera que esta política podría sentar un precedente regional para modelos sostenibles y basados en derechos para la integración de refugiados.
— NNN-UNIS
