Empresas de Estados Unidos rompen con gigante chino Huawei

WASHINGTON, 21 de mayo (NNN-AGENCIAS) — Google anunció el lunes que rompió relaciones con Huawei, por lo que el gigante chino de la telefonía no tendrá más acceso a las actualizaciones de Android, provocando incertidumbre entre los usuarios.

Fuente: EPA/Roman Pilipey

Los propietarios de los teléfonos inteligentes desconocen ahora si podrán usar las aplicaciones y los servicios de la casa de Mountain View, como por ejemplo desde Gmail a YouTube, pasando por Google Maps y Google Play.

Pero como un efecto dominó, todos los principales proveedores estadounidenses del gigante de Shenzhen lo dejaron rápidamente al igual que Google: no más chips, microchips, módems y otros componentes tecnológicos llegarán a China de grandes nombres como Intel, Qualcomm y Broadcom.

Es la inevitable consecuencia del edicto de Donald Trump, la publicación de aquella Lista de Entidades que hace días prohibió efectivamente a Huawei y otras compañías de tecnología chinas por razones de seguridad nacional.

La medida lo atribuyó a un fuerte riesgo de espionaje por parte de Pekín a través de sus compañías de alta tecnología. Por lo tanto, estas últimas terminan en la lista negra con la que la administración de Estados Unidos indica a los proveedores estadounidenses de componentes o de servicios las entidades con las que estará prohibido hacer negocios, a menos que el gobierno lo autorice. Prácticamente imposible para Google y otros ignorar la línea dictada por la Casa Blanca. Y las bolsas de valores mundiales no lo tomaron bien, caídas desde Europa a Nueva York bajo el peso de las acciones tecnológicas.

Para Huawei es un golpe durísimo. La decisión de Google podría haber desencadenado en aquello que alguno en Wall Street llama un “interruptor asesino”: es decir que aquellas ambiciones globales del gigante chino que se apaguen, hace que las aspiraciones de superar a Samsung en 2020 como el fabricante de teléfonos inteligentes más importantes del mundo se esfumen.

Pero alejando sobre todo el sueño de Huawei de convertirse en el protagonista absoluto sobre la escala mundial en el desarrollo de las redes de nueva generación 5G. Donald Trump durante meses presionó despiadadamente sobre los aliados para que no aborden a Huawei para la creación de redes súper rápidas. Pero la frustración ante la resistencia de países como el Reino Unido, Alemania e Italia es tal que el magnate decidió cambiar de estrategia: atacar directamente a Huawei con el objetivo de dañarlo y debilitarlo sobre la escena internacional, lo que lo hace menos atractivo para todos.

Y la ruptura con Google va en esa dirección. Huawei por los teléfonos vendidos fuera de China dependía en gran medida de Android, ya que durante años contribuyó al desarrollo y fortalecimiento del sistema operativo de Google. Y de proveedores estadounidenses como Intel o Qualcomm cada año compraba componentes por 11 mil millones de dólares.

Ahora tendrá que correr para cubrirse y activar aquel plan B en el que el gigante chino ha estado trabajando durante algún tiempo, presagiando lo peor. Tiene que hacerlo, especialmente antes de que el nuevo sistema operativo de Mountain View, Android Q, entre en funcionamiento y evitar así que quienes tienen un teléfono Huawei se encuentre repentinamente sin aplicaciones que funcionen.

No será fácil, a pesar de las garantías de los millones de usuarios. Si bien la ira de Pekín no tardó en llegar, el Ministerio de Relaciones Exteriores hizo saber que apoyará enérgicamente todas las acciones legales emprendidas por Huawei y que luchará con determinación contra quienes pretenden socavar los intereses nacionales chinos. Una escalada en el tono, por lo tanto, hace que sea aún más complicada el juego de los aranceles entre Washington y Pekín, con el peligro de que el enfrentamiento entre las dos superpotencias pueda ahora degenerar mucho más allá de las disputas comerciales.
— NNN-AGENCIAS

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